Con este artículo que voy a tratar desde la más profunda sujetividad (explicando mi propia experiencia) sólo pretendo hacer una reflexión entre todas aquellas personas que tienen el mal hábito de descansar poco o descansar mal. Y con el título de este blog no quiero decir que te sobes en clase
Veréis… cuando empecé la facultad cada día tenía que levantarme a las 5:30 de la mañana para poder llegar a las carrera a las 8 (era el horario que me había montado). Levantarse a las 5:30 para un estudiante que tiene que ir a clase atento porque quiere aprobar y aprender es un suplicio, y muchos diréis: “Yo me levanto a las 5 para ir a trabajar y no me quejo”. Mi contestación: entonces o eres un auténtico e inimitable campeón, o tu trabajo sólamente requiere esfuerzo físico, no el gran esfuerzo mental que supone ir a clase, estar atento y aprender y comprender cosas nuevas que no has visto en tu vida.







